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3 La ruta de los seis lagos

Miércoles 17: la ruta de los seis lagos

La excursión prevista para hoy contemplaba llegar otra vez muy cerca de la frontera con Chile, pero ahora por el camino que lleva hasta el lago Epulafquen. Salimos nuevamente hacia el norte por la ruta 234, y pronto giramos por ruta 62 (de ripio), y a los 12 km nos encontramos con el lago Lolog. Diana se había tomado puntillosamente la tarea http://pachig.blogspot.es/img/26.jpg de  probar con sus pies las características del agua de los distintos lagos a los que accedíamos, llegando siempre a la misma conclusión: fría. La cercanía con la ciudad está convirtiendo a este lago en un incipiente suburbio turístico de San Martín, pero aún las edificaciones son escasas. El camino corre durante 5 km prácticamente a la orilla del lago, donde se forman lindas playitas. Luego hay unos 30 km en los que la vegetación se va tornando más boscosa y los árboles más grandes, y aparece un puesto de Gendarmería al ingresar al P. N. Lanin. Allí vimos con sorpresa carteles que anunciaban que no estaban habilitadas y no se podían visitar por estar en obras, las termas de Epulafquen. Pocos días antes yo había visitado la página web oficial de San Martín de los Andes en la que se invita a “disfrutar del maravilloso valle termal” en esta temporada 2006/7, por lo cual envié un mail de reclamo a mi regreso. En seguida se llega al lago Curruhue chico. Aquí tomamos una bajadita para apreciar el paisaje desde sus orillas.  Casi http://pachig.blogspot.es/img/27.jpg inmediatamente comienza el lago Curruhue grande, que se ve largos tramos hacia la derecha del camino entre inmensos árboles. En cierto momento aparece el único bosque de pehuenes que hay en este recorrido. Allí vimos un cartelito y atinamos a detenernos. El cartel indicaba “Sendero del bosque de araucarias: 400 mt” y nos  decidimos a hacerlo, con buen tino, ya que resultó una caminata que sin duda podemos calificar de imperdible, pese a que no teníamos ninguna http://pachig.blogspot.es/img/28.jpg noticia sobre ella. Saliendo de la reducida extensión plana donde se encuentran estos pehuenes de gran porte, comienza una corta ascensión entre otros inmensos árboles. http://pachig.blogspot.es/img/29.jpg Son seguramente distintas  variedades de los típicos nothofagus que forman los bosques cordilleranos, y especialmente el coihue que habita cerca del agua (co= agua, hue = lugar). El senderito desemboca en un estupendo mirador panorámico sobre el lago. Un paisaje idílico   cuya belleza se potencia por la soledad y el silencio. El camino recorre el lago Curruhue grande en toda su http://pachig.blogspot.es/img/30.jpg http://pachig.blogspot.es/img/31.jpg extensión. Sobre la cabecera oeste del lago hay una bonita playa  donde funciona un cámping. Casi inmediatamente, aparece sobre la izquierda del camino la http://pachig.blogspot.es/img/32.jpg Laguna Verde. Como teníamos referencias de que éste era un buen lugar  para pic-nics, buscamos un espacio adecuado bajo los árboles y nos comimos unos http://pachig.blogspot.es/img/33.jpg  choricitos al disco. A los pocos kilómetros, otro gran atractivo del circuito: El Escorial, un río de lava solidificada de 7,5 km de extensión, producido por una http://pachig.blogspot.es/img/35.jpg erupción del   volcán Achén Ñlyeu (al fondo de la foto) hace apenas unos 400 años. Allí, siguiendo un sendero peatonal,  se puede apreciar el lento proceso de http://pachig.blogspot.es/img/34.jpg colonización vegetal con la aparición de pequeños arbolitos entre las rocas de lava y seguir el último tramo que desemboca en el lago Epulafquen.  http://pachig.blogspot.es/img/36.jpg

Si contamos los lagos vistos en el trayecto, incluyendo el Lácar que está en San Martín bien podríamos denominar a ésta la “ruta de los 6 lagos”.

Al no poder contar esta vez con el aliciente de las termas (que terminarían de darle a este hermoso circuito un carácter inmejorable) emprendimos el regreso por camino recorrido, que se embellece además en esta época por la presencia permanente de flores de amancay y reina mora. Eso sí, el ripio es duro y la Partner sufrió las consecuencias. Al llegar a San Martín nos dimos cuenta de que una de las llantas había sufrido una gran abolladura y la goma estaba baja, pero en la gomería González, a la vuelta de nuestra cabaña, la arreglaron prestamente. Como el recorrido esta vez fue mucho más corto (unos 160 km) llegamos de día y con tiempo. A la noche, nos sacamos las ganas de comer trucha en “El Tata Jockey”, Villegas 657.

 

Jueves 18: el lago Lácar

Nuestra última jornada en San Martín estaba dedicada a su lago, el Lácar. Apenas unas cuadras retrocediendo nuevamente por la Av. Koessler – ruta 234, y giramos a la izquierda por ruta 48 (ripio). En seguida comenzamos a subir entre árboles y residencias suburbanas obteniendo vistas desde lo alto de la ciudad. Pronto un cartel indica “al mirador Bandurrias: 4 km”. Decidimos hacer el camino y no nos equivocamos: desde allí obtuvimos la mejor de las pocas vistas al lago http://pachig.blogspot.es/img/37.jpg  Lácar de este circuito. Claro que el sitio, ya dentro del P.N. Lanin está administrado por la comunidad mapuche Curruhuinca  (curru=negro, huinca= hombre blanco, o sea hombre blanco negro?), según esos convenios de los que hablé antes. Te cobran $ 4 el acceso y luego de una breve caminata por senderos donde el árbol predominante era el  radal (lomatia hirsuta), se llega a un promontorio rocoso con varias vistas al lago. En una de ellas, apreciamos en perspectiva la ciudad de San Martín de los Andes. http://pachig.blogspot.es/img/38.jpg

El camino que sigue la margen norte del lago Lácar prácticamente en ningún momento permite su visualización, si bien transcurre también entre bonitos bosques. Por lo cual llegamos a la conclusión de que el trayecto hacia Hua-Hum hubiera sido preferible hacerlo contratando una excursión lacustre. Esto contradice lo recomendado por la guía Turistel, que da este recorrido la máxima puntuación de interés turístico: 5 estrellas, cuando a efectuada ayer (la “ruta de los 6 lagos”, mucho más bonita) le da solamente 4.

A mitad de camino hay un acceso a las playas de Yuco. Son 3 ó 4 playitas pequeñas que estaban bastante concurridas. Pero lo mejor de la excursión empezó al llegar a Hua-Hum, que es donde termina el lago, muy cerca del paso del mismo nombre que comunica con Chile.  Allí en la oficina del guardaparques nos desilusionaron al decirnos que la visita al lago Queñi, que nos habían recomendado mucho, sólo se podía hacer en 4X4. La opción era caminando, pero es un trayecto de montaña de 6 kilómetros. Por allí también hay unas termas, pero eran 2 km. más de caminata. Como no veníamos previendo el tiempo necesario para esto, decidimos dejarlo para otra oportunidad. Habría que averiguar si haciendo la excursión lacustre hasta Hua-Hum está la posibilidad de efectuar las caminatas, darse un bañito en las termas y volver con el tiempo suficiente como para tomar la embarcación de regreso. Nosotros optamos por cruzar el río Hua-Hum (que curiosamente desagua hacia el Océano Pacífico) pasando así al lado sur del lago Lácar, y tras un corto recorrido por un precario camino que atraviesa la intrincada selva valdiviana que a esa altura toca prácticamente la frontera con Chile, llegamos a la playa Chachín del lago Nonthué, continuación del Lácar.  Allí las chicas se mojaron los pies sentadas en http://pachig.blogspot.es/img/39.jpg un tronco de árbol caído, mientras Ernesto preparaba unos bifecitos al disco, a la sombra de un gran raulí, que de los nothofagus cordilleranos es el árbol que tiene la hoja más grandecita. El lugar, plácido y tranquilo, presentaba sin embargo un indicio de contaminación ecológica: los amplios espacios sin árboles estaban invadidos por matorrales de rosa mosqueta, planta exótica. Una vez satisfecho nuestro apetito decidimos hacer la caminata hacia la cascada Chachín. La http://pachig.blogspot.es/img/40.jpg ascensión es suave, pero continua entre la exhuberante vegetación selvática, con abundante presencia de cañas colihue, y en medio de esa exhuberancia vegetal se ve, de lejos, el salto de agua desde un mirador de madera. Al regreso dedicamos el http://pachig.blogspot.es/img/42.jpg resto de la soleada tarde a disfrutar de la tranquilidad de la playa Chachín, descansando y tomando mate. Unos chicos que estaban acampando y jugueteaban en el muelle de madera a unos 200 mt. eran la única presencia humana en las inmediaciones. Yo me di un chapuzón y luego me sequé al sol sobre el tronco caído. Tranquilamente regresamos a San Martín, tras haber recorrido unos 120 km. Nos preparamos para la partida hacia Caviahue del día siguiente y cenamos nuevamente en El Bodegón.

Comentarios

Muy bueno el viaje, te falta decir que las vistas del Lanin son casi simetricas a las vistas del Fuji en Japon,del otro lado del mundo y considerado un lugar sagrado. Tambien me gustaron las fotos,y me tentó escribir por ser el primer comentario.

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