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UN GUDARI

 

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Noviembre es el mes en que necesariamente evoco a mi Aita (“padre” en vasco, así me enseñó a llamarlo desde pequeño). Un 5 de noviembre de 1906 nació en Bilbao y un 24 de noviembre de 1993 murió en Mar del Plata. Su vida fue un canto de amor a su patria: Euzkadi, el País Vasco, ese que debió abandonar en su juventud, condenado al exilio por los vencedores de esa cruel guerra “incivil” en la que combatió defendiendo su tierra. Fue un gudari. Un luchador de la causa vasca, asumiendo sin dudar esos excesos y arbitrariedades propios de todos los nacionalismos, que en él fueron sus principios inalterables.

En la casa que supo conseguir en Mar del Plata, mi madre Elsa conserva en un portarretrato una única foto de los tiempos de guerra. Esta que aquí reproduzco, que al dorso contiene prolijas anotaciones de mi madre. “En algún lugar de Euzkadi”, aparece mi padre, el comandante Francisco “Pacho” Gorricho, tercero desde la izquierda. El primero desde la izquierda es José Arrieta, quien murió en combate. Escribe mi madre: “El 4º, un hermano de Pablo Beldarrain. Creo, por el parecido, que el 5º es hermano de Arrieta, a quien conocí durante el año que pasé en Bilbao, desde abril del 53 a abril del 54, quien era comerciante como Pacho”. Y deja constancia: “Fotografía cedida por la hija de Arrieta, residente en Bilbao cerca de Bego (mi hermana, aclaro yo), y que se dio a conocer en el negocio de ésta. Se llama Rosa María”.

Recuerdo a mi padre en sus últimos años enfrascado en su máquina de escribir redactando sus memorias. Esas memorias quedaron inéditas hasta el momento, pero gracias a las gestiones de mi hermana, radicada en Bilbao, van a ser próximamente editadas.

Allí cuenta los duros momentos de la guerra, las lealtades y las traiciones, y también su militancia en el exilio, en Uruguay, Chile y Argentina. En lugar de los dolorosos recuerdos de los combates, que siempre le arrancaban lágrimas cuando los mencionaba, elijo citar un párrafo que refleja un pintoresco diálogo durante su estancia en Chile, donde había hecho amistad con otro vasco apellidado Gondra:

“Fue así como un día (…)  nos llegó una invitación para que concurriéramos a una fiesta familiar que daría en su casa. Aceptamos la invitación, con la idea de contactar con posibles compatriotas vascos.

El día señalado nos apersonamos en el domicilio del señor Gondra. A la llamada del timbre salió a recibirnos el matrimonio anfitrión quienes cordialmente nos invitaron a seguirlos hasta el comedor. Mas cuál no sería mi sorpresa que advierto sobre el frente del hall que dominaba la entrada, un gran cuadro del dictador Franco enmarcada su figura con un ancho lazo con los colores de la bicolor. Sin más, me di media vuelta y traté con paso natural, alejarme del lugar. Rápidamente me alcanzó el dueño de la casa, quien a la pregunta que me hiciera sobre tal  proceder le respondí: "Me resulta de todo punto imposible seguir delante viendo el cuadro de ese criminal que ha teñido de sangre nuestra patria. Inmediatamente y sin hesitación me contestó. "Lo retiro de inmediato y así  todos contentos". Así lo hizo, llegándonos al final de la sobremesa en coro improvisado de canciones vascas, finalizando la reunión con la entonación por parte de los presentes y con total aprobación del matrimonio (anfitrión)del Himno Nacional Vasco. ¿Quién me hubiera dicho que llegaríamos a ésto? De aquí en más  teníamos un adherente más, que como pequeña semilla resultó elemento positivo”.

Ese tal Gondra resultó ser un émulo vasco de Groucho Marx, con su frase: “Estos son mis principios. Si no les gusta… tengo otros”. Todo lo contrario de mi padre…

Comentarios

Avisame cuando salga el libro, porque me encantará leerlo. Un abrazo

Como no, Ana, te pongo en la lista de interesados en el libro. Aún no hay novedades.

Celebro la aclaración, Jaunsote. Era lo que me suponía. El euzkera (idioma vasco) no es sencillo de manejar, jaja. En cuanto a las memorias, aún no se han impreso. Veré en su momento de conseguir ejemplares para satisfacer los pedidos.

Patxi: Perdón, no era alegoría a ETA (a la cual no apruebo), sólo desconocimiento del Euskera. Para la próxima espero no equivocarme Saludos Y en serio que quiero una de esas memorias

Y, sí... La de discusiones políticas que tuve con mi viejo! Pero aquí rescato más al patriota que al nacionalista, al antifascista más que al democristiano...

Pachi,veo que han elogiado ,equivocamente ,generalizando seguramente y por desconocimiento,a la organizacion ETA que hace un culto de la antipolitica y de la violencia per se,descontextuada de las luchas populares y con escondiendo detras de un presunto marxismo una postura fascista propia de las naciones centrales.Bueh,nada que ver con el veterano militante del PNV,mas proximo a la derecha de la democracia cristiana quizas que a otra cosa. Pero en fin,que esto no opaque el merecido homenaje a un vasco integral

Es lindo recibir comentarios, y más siendo tan favorables y emotivos como estos. Ahora, en homenaje a la memoria de mi viejo tengo que decirle al amigo Juansote que mi padre siempre pronunció una frase parecida a la que mencionás: "GORA EUZKADI ASKATUTA" (Viva el País Vasco libre). La que vos citás es otra cosa: elogia a una organización violenta y semi-fascista a la cual repudió mi padre... y yo también.

Excelente relato, sentido homenaje. Un abrazo Paty

También quiero esas memorias! Gran relato Pachi, gracias por compartirlo. Y esa foto! por favor... dan ganas de haber estado ahí, posando para esa misma foto, luchando en el bando republicano... Saludos! Fede

Querido Pachi: Tu recuerdo es emotivo e imborrable del hombre joven y luchador por su patria. El mio es el recuerdo de un hombre maduro, que encontró una tierra de paz y trabajo entre nosotros. Que nos llevaba a jugar al futbol a la Florida, nos llevaba a la playa y tenia siempre los bolsillos llenos de caramelos para regalar. Tal vez eso sea más importante que todas las guerras. Chau, hasta pronto.

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