Viajes. inquietudes. palabras...

INTI RAYMI

Escrito por pachig 20-06-2011 en General. Comentarios (0)


Cada vez que llega el solsticio de invierno me pasa lo mismo: medito o bien me edito la mente (repaso, borro, reemplazo, registro) sobre el significado de esta época del año. Sobre todo me moviliza la aceptación casi general de que este es el comienzo del invierno.

Una propaganda de sopas que se ve últimamente dice con precisión: “el invierno es la estación de las noches largas”. Ahora bien, a partir del sosticio de invierno qué es lo que ocurre?: las noches se empiezan a acortar y los días a alargar. Qué es lo que empieza entonces en esta época?: el fin del invierno, no su comienzo.

Algo elemental que fue perfectamente advertido por nuestros hermanos incas, que festejaban y aún festejan en estas fechas el Inti Raymi (Fiesta del Sol) y nuestros hermanos mapuches que celebran el Wentripantu (año nuevo).

Y es que en realidad el solsticio de invierno es el año nuevo del hemisferio sur. Porque si bien la humanidad viaja en la misma nave (la Tierra) por el espacio, la inclinación del eje terrestre hace que tengamos las estaciones invertidas con el otro hemisferio. Por lo tanto el año nuevo que celebramos en el solsticio de diciembre es en realidad el año nuevo del hemisferio norte, no el nuestro.

Es año nuevo porque a partir de ahora empieza el ciclo anual de vida: renace el sol, renacen las plantas, renace la vida.

Este 21 de junio festejemos el Inti Raymi y olvidémonos del falso “comienzo del invierno”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


INEFICACIA

Escrito por pachig 07-06-2011 en General. Comentarios (0)

http://pachig.blogspot.es/img/Ortiz.jpg 

Desde que asumió como DT de Gimnasia y Esgrima de La Plata, Darío Ortiz se presenta en los partidos con una llamativa remera, que muestra un rostro doliente de Jesús, doliente como están ellos ante la perspectiva cierta de caer próximamente en el infierno del descenso.

Yo le haría dos preguntas al Sr. Ortiz:

1) Por qué calcula que Jesús va a favorecer a Gimnasia y no a los rivales que también deben contar con muchos cristianos en sus filas?

2) Ante la manifiesta ineficacia de tal divinidad en lograr lo que se le ha solicitado: por qué no prueba con la Cucalaucha?

 

LA ERA DE LA CUCALAUCHA

Escrito por pachig 10-03-2011 en General. Comentarios (2)

http://pachig.blogspot.es/img/cucalaucha3.jpg 

Cuando yo era niño (hace nada más que medio siglo), la cosa era muy clara: existía un solo Dios Verdadero, el de Religión Católica Apostólica Romana. Todo lo demás era falso, y a los que creyeran en esas falsedades solo quedaba convertirlos o combatirlos.

Y esto venía de mucho tiempo atrás: durante los dos milenios desde el nacimiento de Jesús, se vivió la Era del Dios Verdadero.

Pero las cosas cambiaron en las últimas décadas: el desarrollo de las imperfectas sociedades humanas creadas por el perfecto Dios terminó por convencer a propios y extraños de que no es bueno hacer la guerra a quienes tienen otras creencias. Es que resultó evidente que otra gente en el mundo o en nuestro propio país tenía otro Dios Verdadero distinto al nuestro, y que había que tolerarlo. Las distintas religiones tuvieron que “aggiornarse” y relativizar asi sus duros principios.

Occidente de a poco fue tomando ese camino, y pareciera que la convulsión actual en el mundo árabe apunta a lo mismo.

Entonces, cuál es el escenario actual? Cientos de dioses de las distintas creencias y culturas (las antiguas de judíos, aztecas, hinduistas, zulúes, etc. y las nuevas que van surgiendo o desprendiéndose de las existentes), mereciendo todos el derecho a expresarse... y a no aportar evidencia alguna sobre su existencia.

Por eso un ser mitológico recientemente inventado, como la Cucalaucha, así como otros quizá más célebres, como el Monstruo Espagheti Volador o el Unicornio Rosa Invisible,  tranquilamente pueden exigir los mismo derechos.

Por lo tanto podríamos llamar a esta nueva era la Era de la Cucalaucha.

Un avance indudable: la tolerancia entre las religiones es mucho mejor que las permanentes guerras consecuencia del deseado exterminio de los infieles.

Ahora bien, esta “cucalauchización” de los antiguos y venerados dioses, este poner en pie de igualdad a nuestras creencias religiosas con las de otros, no puede menos que socavar paulatinamente la fe de los creyentes en cada una de ellas. Qué autoridad real puede tener un dios que ya no es el Dios Verdadero sino uno más en el abanico de creencias de la humanidad? Y la utilidad de los dioses se va reduciendo: se les pide la ilusión de una vida después de la muerte,  se les agradece por las cosas buenas que nos pasan y se les disculpa por laa malas. Otras tareas, como explicar el mundo y  decirnos lo que podemos hacer, van siendo asumidas cada vez más y mejor por la ciencia y las leyes, respectivamente.

Además hay que tener en cuenta, como dice David Osorio en su blog De Avanzada (citado en el blog Sin Dioses) que "no se debe confundir tener el derecho a una creencia con tener el derecho a que nadie critique esa creencia".

Por lo tanto todas las creencias (y especialmente las religiosas) tienen que resignarse a aceptar que sus "verdades" pueden ser cuestionadas, criticadas y hasta ridiculizadas por otros. Los fieles de las distintas religiones deberán soportar que se diga (como se anda diciemdo de la Cucalaucha) que las divinidades en las que creen son inventadas, que no sirven para nada, etc. etc., y además (porque esto no pueden decir de la Cucalaucha) que son obsoletas, autoritarias, crueles, machistas y otras lindezas que bien les cabe al Dios de los judíos, de los cristianos y de los mahometanos sin ir más lejos.

Todo contribuye al lento pero inexorable derrumbe del pensamiento religioso. Al final de este proceso espera pacientemente una idea tan antigua como las religiones,  pero que no ha necesitado aggiornarse: el ateísmo. La idea que acepta solamente evidencias, para llegar, como escribió mi amigo Alberto de la Torre, a un Universo sin Dioses, una era superior donde la humanidad  salga por fin de la infancia en sus creencias.

 

 

 

SALE EL SOL TROPICAL

Escrito por pachig 27-02-2011 en General. Comentarios (14)

VIAJE A ILHA GRANDE

Incluye ránking de playas!!

Febrero 2011

Participantes: Silvia,  Martín , Lucía, Manuel, Mariano, Emanuel y un servidor.

    

Isla Grande (Ilha Grande) es una isla de 193 km2 situada frente a las costas del estado de Rio de Janeiro. Nuestras referencias acerca del interés turístico de esta isla provienen de dos fuentes: por un lado, el sitio de Tony Galvez http://blog.deviajeabrasil.com/

que tiene mucha información para los que viajan a Braisl, y la novela de Manuel Puig “Cae la noche tropical”, que una vez leída por Silvia le despertó el interés de conocer esos maravillosos lugares donde transcurre el relato.

 

LUNES 31 DE ENERO: DE BUENOS AIRES A RIO DE JANEIRO

Viajamos en avión desde Buenos Aires a Río de Janeiro. Se nos presentaba el problema de dónde dejar el auto durante la semana que íbamos a estar afuera. La mejor solución que encontramos (buscando por Internet) fue el hotel MD Inn, ubicado en Duclout 940, Monte Grande, a 10 minutos del aeropuerto de Ezeiza, que ofrece el servicio de estadía de autos a $ 30 por día, y además te llevan y te traen del aeropuerto. Un buen servicio que nos resultó muy útil, y económico.

Teníamos contratado (también por Internet) ocho días de alojamiento en un departamento de Abraâo, casi la única población de Ilha Grande, a partir del 1º de febrero. Como la compañía de aviación nos había cambiado los horarios de vuelo en forma inconveniente para nosotros, logramos que nos pagaran una noche de alojamiento en Río. Llegamos al aeropuerto internacional Galeâo de  la Cidade Maravilhosa siendo más de las 11 de la noche (una hora más que en Argentina) y en 2 taxis nos acercaron hasta el  “Aeroporto Othon Hotel”, a toda velocidad según el estilo brasilero y tardando unos 20 minutos ya que el hotel está cerca del aeropuerto… pero del otro, del Santos Dumont, que está en el centro.

 

MARTES  1º DE FEBRERO: PRAIA PRETA

Temprano contratamos un taxi grande para que nos llevara a la rodoviaria. Mientras esperábamos en la vereda
    
podíamos contemplar a lo lejos el monte Corcovado con el famoso Cristo Redentor en su cumbre 

Al final arreglamos con el conductor que nos llevara directamente a Angra dos Reis, para agilizar, ya que nos hacía precio por el largo viaje de 150 kilómetros. A mitad de la ruta el camino es un verdadero paseo costero que permite ya ir apreciando las bellezas de la llamada “mata atlántica”, que es una selva tropical del litoral brasilero, continuación de la selva amazónica. Abarcaba una extensión de 1.290.000 km2 , incluyendo partes en Argentina y Paraguay, y ahora está reducida a  95.000 km2 (7% del área original), por la cual se considera una de las selvas tropicales más amenazadas del mundo. Estos son datos tomados de Wikipedia, donde dice que “probablemente donde más se encuentra conservado este ecosistema es en la provincia argentina de Misiones”,

La conjugación de la mata atlántica con un litoral marítimo muy recortado y montañoso hace tan bonitos estos paisajes.

Una vez en el puerto de Angra, ya al mediodía, tomamos un barquito que por 10 reales cada uno nos acercó a la isla 

  En el viaje de hora y media podíamos ir viendo como la mata atlántica se iba desplegando en numerosas islas e islotes (más de 350 hay en toda la bahía de Angra), incluyendo nuestro destino: Ilha Grande, la mayor del archipiélago.

Llegados a Abraâo (3.000 habitantes)  nos estaba esperando con su bicicleta María Luisa, quien con su esposo nos alquilaba el departamento. En seguida notamos lo particular de estos lugares: calles sin pavimentar (arena, tierra y a veces adoquines), edificaciones sencillas que nos superan los 2 pisos, y lo más destacado: ningún vehiculo terrestre a motor: ni camiones, ni autos, ni 4 X 4, ni areneros, ni motos, Se ve que tampoco permiten tracción animal. Tan es así que uno de los oficios de esta isla exclusivamente turística es el “carreteiro”, quien lleva equipajes y mercadería arrastrando a pulmón unos característicos carros

Así nos instalamos en nuestro alojamiento (moderno y muy bien equipado)

y luego de almorzar unas hamburguesas en uno de los muchos locales gastronómicos, decidimos comenzar nuestras “actividades playeras” concurriendo a alguna playa cercana. Abraâo tiene su playita, pero se usa más como puerto, con un incesante movimiento de barquitos y lanchas que atracan en sus varios muellecitos. Nos recomendaron “Praia Preta”.(playa negra).  Tras una breve caminata que nos permitió apreciar bellos paisajes de la ensenada de Abraâo

llegamos e inmediatamente pudimos comprobar dos grandes y maravillosas diferencias con las playas de nuestra Mar del Plata: la temperatura tibia y la calma de las aguas

Hay más de 100 playas en esta isla. Eso lo hace un lugar especial como conjunto de playas bonitas, sólo equiparable, según dice el ya citado Tony Galvez, con otra isla brasilera, mucho más al norte: Fernando de Noronha.

En este viaje tuvimos ocasión de bañarnos en 12 playas distintas. Todas tienen en común la agradable temperatura del agua, pero lógicamente se diferencian en muchas cosas. Yo sugerí que nos entretuviéramos en hacer un “ranking de playas”, y al final, del intercambio de opioniones surgió la tablita que se adjunta, en la que las 12 playas fueron “sometidas” a puntaje en 12 rubros distintos.

 

 

 

Pen-

Arena

Ancho

Sombra

Transpa-

Peces

Acceso

Limpieza

Servi-

Segu-

Paisaje

Gentío

TOTAL

 

 

diente

fina

 

 

rencia

 

 

 

cios

ridad

 

 

 

1

Pouso

8

5

8

10

10

10

5

10

10

10

10

10

106

2

Dois Rios

10

10

10

8

10

5

2

10

8

10

10

10

103

3

Feticheira

8

8

10

5

10

10

5

10

3

10

10

8

97

4

Julia

8

5

3

7

8

8

10

5

10

10

10

5

89

5

Caxadago

8

10

2

5

10

10

2

10

0

10

10

10

87

6

Japariz

8

5

7

10

5

5

5

3

10

10

10

5

83

7

Lopes Mendes

5

10

10

8

10

5

3

10

3

5

7

6

82

8

Preta

8

7

7

6

5

5

10

8

0

10

10

5

81

9

Fora

5

5

5

5

5

5

5

10

9

10

10

7

81

10

Santana

8

5

7

10

5

5

5

5

5

10

10

5

80

11

Abraizinho

8

5

2

10

5

0

8

3

10

10

10

5

76

12

del amor

5

0

0

0

8

8

5

3

0

10

10

6

55

 

 

Praia Preta terminó en 8º lugar.

El nombre de la playa viene (según indica un cartel cercano) del contenido de los minerales que arrastra el riacho que desemboca en la playa. Uno que abunda es la magnetita, que contribuye al color negro de la arena.

Esto me lleva a señalar otra característica de Ilha Grande: hay cientos de riachos y arroyitos que bajan de las altas montañas (más de 1.000 mt. de altura).

En el camino de regreso pudimos ver amistosos monitos que se asomaban en el ramaje de los árboles,

,y sentarnos en un lugar adecuado para mirar el paisaje (Foto del encabezamiento). Mientras tanto, Manu “dialogaba” con algunos supuestos sapos ocultos cerca del sendero, a los que imitaba muy bien.

 

MIERCOLES 2: LAGOA AZUL

 

Hoy contratamos una excursiõn a la Laguna Azul en un barquito similar al que nos trajo, La Laguna Azul no es una laguna, sino uno de los tantos recovecos que hace el mar en las recortadas costas de esta isla.

 Alli el agua es tan tranquila y poco profunda que usamdo un snorkel se pueden ver multitud de pececitos de colores. Recomendaciones que no nos dio nadie: no alejarse mucho del barquito. el barquito ancla en un lugar donde no se hace pie. Ahí te tenés que largar (te dan unos spaghettis o flota-flota) y más vale que aunque sea sepas flotar.

La opción de acercarte a la orilla y trepar por las rocas no es recomendable: están todas tapizadas por unos moluscos cortantes. Si te entretenés mirando los peces con el snorkel, la corriente te va llevando para adentro de la ensenada y cuando te querés acordar el barquito quedó muy lejos. Cuando se quiere regresar (única forma: nadando) se hace muy difícil por la corriente. Esto debe ser habitual, pues se encontraba por allí un señor negro con una canoa cuyo trabajo consistía en llevar de vuelta los pasajeros al barco por cinco reales. Tuvimos que usar el servicio mi hija y yo, en tanto que los demás del grupo, con mucho cansancio lograron llegar por sus propios medios.

Luego de esta aventura, ya de regreso,  el barquito hizo escala en dos playas: Santana (8ª en el ranking) y Japariz (6ª), donde almorzamos en un restaurant (había varias opciones).

 

 Aquí pudimos apreciar una buena característica de estas playas: la presencia de las almendoeiras-da-praia (Terminalia catappa), unos grandes y bonitos árboles de copa extendida, de grandes hojas, que dan una sombra buena y natural. 

 Así no hacen falta (y no hay) sombrillas ni carpas, casi imprescindibles en Mar del Plata por al abundante viento, que no es el caso de Ilha Grande. El nombre “amendoeira” proviene del parecido de su fruto con el del almendro, pero el de las playas éste, según Wikipedia en portugués es bastante ácido y sólo lo comen los murciélagos.

Aquí, por supuesto, le seguimos dando al snorkel.

 

JUEVES 3:  OTRAS PLAYAS CERCANAS

hicimos una caminata hasta Abraizinho, una playa cercana a la villa de Abrahao donde residimos. La mata atlantica ocupa el 80% de la isla, de modo que los senderos atraviesan siempre esta vegetación  selvãtica. Pudimos apreciar enormes árboles, uno de ellos era una especie de manglar gigante cuyas enormes raíces parecia que se derramaban sobre las piedras

. Tambien habia otros arboles altiisimos que producian una especie de bolsas de semillas grandes como pelotas de futbol que veiamos reventadas contra el piso.

 

Martín en Río de Janeiro vio que estos grandes frutos los venden en los mercados.

Y entre la fauna se destacaban unas grandes arañas de cabeza blanca y cuerpo dorado que aguardaban a sus victimas en sus telas.

 En la caminata se pasa por otras pequeñas playitas.

La playa de Abraizinho  (11ª  en nuestro ranking) es, como todas las que dan al norte (mirando al continente) de aguas calmas, y con poca arena. En este caso, la marea iba subiendo y nos estábamos quedando sin playa. Habiamos dejado algunas cosas bajo las almendoeiras

Nos fuimos a almorzar a un chiringuito pero en cierto momento fui a ver nuestras cosas y el agua ya las habia empezado a mojar.

A la vuelta nos tomamos una caipirinha en otro chiringuito de la playa llamada Julia (la mas cercana a Abrahao, y 4ª en el ranking) antes de emprender el regreso

VIERNES 4: POUSO Y LOPES MENDES

Ayer contratamos otra excursion nautica hasta la playa de Pouso, que nos parecio de lo mejor, por su extension, el paisaje y la escasez de gente,

 

 esto último seguramente motivado en que las excursiones la ponen más que nada como escala para llegar a la playa Lopes Mondes. Pouso resultó primera en el ranking, y me congratuló encontrar en el blog de Tony Mendez ya citado que  casi coindiía con nuestra apreciación, ya que es la única de la isla que aparece en su ranking de las 10 mejores playas de Brasil. En realidad, la que aparece es la playa de Mangues, pero esta es una continuidad de la otra. Así que disfrutamos largo rato de la placidez y la tranquilidad de esta playa, de aguas transparentes habitadas por cantidad de pececitos que se nos acercaban

De alli una pequeña pero cansadora caminata atravesando las montañas (aquí de poca altura) hasta llegar a la playa de Lopez Mendez, en la parte sur de la isla. Esta playa, al dar al mar abierto, es muy distinta a las anteriores: mucha arena finisima y blanca, oleaje fuerte y aguas pálidas y  transparentes.

 Aquí hay que hacer caso a una de las pocas señalizaciones que vimos en la isla: una bandera roja que señala “peligro: correntada”.  A un par de metros de donde nos bañábamos, una pareja de riocuartenses tuvo que ser rescatada al no hacer pie y no poder salir. En el rescate colaboraron Martín, que consiguió unos flotadores y se los acercó, Emanuel que ayudó a sacar a los atribulados bañistas, y Lucía, que dio aviso a los guardavidas que acudieron rápidamente y después retaron a los salvados por no haber hecho caso a la bandera.

Después de esta estresante situación, emprendimos la caminata de regreso, que casi al llegar al otro lado exhibe un enorme cañaveral (por el tamaño de las plantas).

 

 Ya en la costa, toamamos unos jugos en un bar flotante,

 un poco mas de playa en Pouso, y el regreso en el barquito, que llegó ya en el crepúsculo a Abraao.

 

SABADO 5: HISTORIA DE ILHA GRANDE

Pensábamos contratar una excursion nautica llamada "Super Sul", pero la llegada de un enorme crucero habia agotado las reservas. Durante nuestra estadía en la isla llegaron nada menos que 4 cruceros (uno cada dos días): el Grand Mistral,.el MSC Lírica, El MSC Armonía y el Costa Victoria.

Entonces hicimos un dia "tranqui" volviendo a la cercana Playa Preta. Allí, en la escasa arena disponible nos hicieron compañía un par de simpáticos cangrejitos amarillos que entraban y salían repetidamente de sus agujeritos.En la foto puede apreciarse de paso el color oscuro de la arena que da el nombre a esta playa.

 Luego hicimos una corta caminata hacia el "poçao", un pequeño embalse natural de un arroyo entre piedras, donde nos pudimos bañar en agua dulce (y fría)

 y conociendo de paso dos monumentos históricos de la isla: restos de un acueducto al estilo romano,

formado por arcos de 11 metros de altura (quedan una sucesión de unos 10 arcos semi tapados por la vegetación), que servía para llevar agua al Lazareto. Este es el otro monumento: ruinas de un lugar realmente tenebroso entre tanta belleza: al principio sirvió para poner en cuarentena a los inmigrantes o viajeros que llegaban enfermos a Brasil, pero luego sirvió de prisión hasta 1954: una serie de mazmorras paqueñas, oscuras y llenas de rejas.

Luego, a seguir disfrutando de la Praia Preta hasta bien caída la tarde. Por la noche, Silvia, Martín, Emanuel y yo salimos de la rutina de cenar en el departamento, para concurrir a uno de los chiringuitos de la costa, con mesas sobre la arena alumbradas con velas, disfrutando de la plácida noche.

DOMINGO 6: FEITICEIRA

Otra excursión náutica, esta vez dirigida a la Enseada das Estrelas y al Saco do Ceu. Estas excursiones, como las demás, también se pueden hacer a pie a través de las trilhas, pero no quisimos cansarnos demasiado, sobre todo teniendo en cuenta que algunos presentábamos averías en los pies, producidos fundamentalmente por las piedras de Lagoa Azul.

El barquito nos dejó en la playa Feiticeira, una de las que componen la Enseada das Estrelas.

 La ensenada debe su nombre a la abundancia de estrellas de mar en sus aguas.  Pudimos ver y tocar una que el agua arrastró a la arena, pero no tenía la forma habitual que uno conoce, sino que era una especie de disco con la estrella de 5 brazos como dibujada en el interior del círculo.

Allí estaba programado que los que quisieran podían hacer una caminata hacia la cascada del mismo nombre. La caminata duraba unos 70 minutos entre ida y vuelta. Nuestro grupo se dividió: Silvia, Martín y Emanuel fueron, en tanto Lucía, Mariano, Manuel y yo decidimos quedarnos, y no nos arrepentimos. La playa (3ª en el ranking) resultó un lugar ideal para ver cantidad y variedad de peces, que pululaban entre las grandes rocas de la orilla, donde también había erizos, cangrejos y caracoles.

Los caminantes, en cambio, volvieron cansados luego de ver una cascada de 15 mt. que no podía compararse con ninguna de las que vimos el año pasado en las Sierras Gauchas (entre 36 y 130 mt. de altura). Ver: http://pachig.blogspot.es/1249084200/

A los encantos de la playa Feiticeira hay que agregar la historia o leyenda que le contó un guía a Martín: el nombre Feiticeira (hechicera) derivaría de una mujer francesa, esposa de uno de los hacendados que cultivaban café o caña de azúcar allá por el siglo XVIII en la isla, mediante el trabajo esclavo. Al enviudar, la señora de buen corazón fue liberando esclavos, con diversas excusas. Al descubrirse esto, fue apresada, y como se dedicaba también a la curandería, fue acusada de bruja y quemada. Luego, en su honor se le puso el nombre de Hechicera a la playa y la cascada. No pude corroborar la veracidad de esta impactante historia.

El viaje continuó con el barquito hasta otra de las playas de la Enseada das Estrelas: Llamada Praia da Fora (9ª en el ranking). Allí había un lindo restaurant, pero veníamos provistos de material para elaborar sandwiches, que devoramos en la arena.

Luego navegamos hasta el llamado Saco do Céu (Bolsa del Cielo).

 “Saco” le dicen a esas ensenadas muy cerraditas, como una bolsa. Esta es “del cielo” porque la placidez de sus aguas así embolsadas dicen que permite ver reflejadas las estrellas por las noches. 

Dentro del Saco do Céu está la llamada Playa del Amor, donde nos detuvimos. El nombre deriva de una historia tipo Romeo y Julieta, pues allí se reunía clandestinamente una pareja de amores prohibidos por peleas de familia. Esta playa quedó última en el ranking básicamente porque es tan pequeña que muchas veces, al bajar la marea,  es tapada por las aguas. Tal fue el caso en esta oportunidad. El barquito ancló y nos invitaron a largarnos al agua a hacer snorkel.  Una vieja construcción se veía en la orilla.

LUNES 7: DOIS RIOS

El último día en Ilha Grande fue destinada a la suspendida excursión que dieron en llamar “Super Sul”. No nos acompañaron Lucía, Mariano ni Manu, pues Mariano estaba afiebrado (presunta insolación). Igual la pasaron bien haciendo playa nuevamente en la cercana Julia.

Habrán notado que la lluvia no interrumpió nuestros paseos en ningún momento. En efecto, sólo llovió una vez, y de noche. Cosa muy rara en un lugar de tanta vegetación. Muchos pensarán que fue casualidad, pero yo creo que mi divinidad personal, la Cucalaucha, debe haber tenido algo que ver en esto. :)

http://pachig.blogspot.es/img/cucalaucha2.jpg 

Nos llevaron primero a la isla Jorge Greco, bien al sur, donde no habia playa, pero si un lugar apropiado para ver diversos peces mediante un snorkel (le sacamos el jugo al que nos prestó nuestra amiga Barby).

En nuestros primeros días en Ilha Grande, habia detectado una incongruencia: este lugar es considerado “el paraíso”, pero ocurre que el ave más común, al menos en la zona de Abraâo, resultó ser el jote de cabeza negra (Coragyps atratus), que se lo puede ver muy confiado por las playas y arboledas cercanas 

 Esta ave carroñera, especie de buitre, no da precisamente el perfil de “ave del paraíso” ni mucho menos. Pero en la isla Jorge Greco la cosa cambió: revoloteaban y planeaban por allí grandes bandadas de elegantes fragatas (fregata magnificens).

Luego volvimos a Ilha Grande (zona sur) parando en una pequeña playita llamada Caxadaço, tambien para ver peces bajo el agua, y que está flanqueada por grandes piedras de curiosas formas. Se tiene una buena vista desde allá arriba.

Por ultimo llegamos a la hermosa playa de Dos Rios, con arena blanca y finisima como Lopez Mendez, por sin su oleaje, al estar dentro de un"saco". 

 Una de las playas mas bonitas (2ª en el ranking) con suave declive, un paisaje espectacular y el plus de estar casi desierta: Solo los 20 pasajeros de nuestro barquito estabámos presentes. En esa playa desembocan justamente dos ríos. Uno de ellos antes de hacerlo forma un amplio remanso de agua dulce.

 

MARTES 8: EL REGRESO

Para regresar de la isla contratamos un servicio que nos recomendaron, y que resultó eficiente y económico: Speed Conection. Te llevan en barquito no hasta Angra, de donde habiamos salido, sino a Conceicao de Jacarei,

 un pueblito turistico que queda mas cerca, y de ahi en un colectivo pequeño directamente al aeropuerto internacional de Rio de Janeiro. Salimos a las 9 y pico, pero sin Martín y Emanuel, que habían programado continuar el viaje por Paraty y Río de Janeiro. En el barquito abierto teniamos la frescura del mar, no necesitábamos aire acondicionado, pero por suerte sí lo tenía el colectivo, ya que a eso de las 10 de la mañana el sol "quemanchi y ardienchi" de Brasil ya hacía estragos. A eso de las 12 y media ya estabamos haciendo los trámites en el aeropuerto

y logramos solucionar el tema del horario del regreso, pues habia habido un error en el plan de vuelos inicial que nos habian hecho. Y lo solucionamos de la mejor manera posible, ya que luego de varias negativas nos ofrecieron un vuelo directo a Baires a las 15:50. Asi que tranquilos almorzamos y nos sobró poco tiempo hasta que embarcamos, resultando un vuelo agradable que atarrizo en Ezeiza a las 18:30. Ahi nos fue a buscar la gente de MD Inn, según lo convenido, y ya con nuestro auto regresamos sin novedad hasta el departamento de Martín en Buenos Aires.

Un viaje muy recomendable para los amantes de la naturaleza en su máximo esplendor, si bien será más conveniente para los argentinos cuando mejore la relación peso / real, ya que todo resulta bastante caro. Esto no impide que haya gran cantidad de turistas argentinos en la isla, los más destacados junto con el propio turismo interno brasilero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UN GUDARI

Escrito por pachig 11-11-2010 en General. Comentarios (14)

 

http://pachig.blogspot.es/img/Aita2.jpg 

Noviembre es el mes en que necesariamente evoco a mi Aita (“padre” en vasco, así me enseñó a llamarlo desde pequeño). Un 5 de noviembre de 1906 nació en Bilbao y un 24 de noviembre de 1993 murió en Mar del Plata. Su vida fue un canto de amor a su patria: Euzkadi, el País Vasco, ese que debió abandonar en su juventud, condenado al exilio por los vencedores de esa cruel guerra “incivil” en la que combatió defendiendo su tierra. Fue un gudari. Un luchador de la causa vasca, asumiendo sin dudar esos excesos y arbitrariedades propios de todos los nacionalismos, que en él fueron sus principios inalterables.

En la casa que supo conseguir en Mar del Plata, mi madre Elsa conserva en un portarretrato una única foto de los tiempos de guerra. Esta que aquí reproduzco, que al dorso contiene prolijas anotaciones de mi madre. “En algún lugar de Euzkadi”, aparece mi padre, el comandante Francisco “Pacho” Gorricho, tercero desde la izquierda. El primero desde la izquierda es José Arrieta, quien murió en combate. Escribe mi madre: “El 4º, un hermano de Pablo Beldarrain. Creo, por el parecido, que el 5º es hermano de Arrieta, a quien conocí durante el año que pasé en Bilbao, desde abril del 53 a abril del 54, quien era comerciante como Pacho”. Y deja constancia: “Fotografía cedida por la hija de Arrieta, residente en Bilbao cerca de Bego (mi hermana, aclaro yo), y que se dio a conocer en el negocio de ésta. Se llama Rosa María”.

Recuerdo a mi padre en sus últimos años enfrascado en su máquina de escribir redactando sus memorias. Esas memorias quedaron inéditas hasta el momento, pero gracias a las gestiones de mi hermana, radicada en Bilbao, van a ser próximamente editadas.

Allí cuenta los duros momentos de la guerra, las lealtades y las traiciones, y también su militancia en el exilio, en Uruguay, Chile y Argentina. En lugar de los dolorosos recuerdos de los combates, que siempre le arrancaban lágrimas cuando los mencionaba, elijo citar un párrafo que refleja un pintoresco diálogo durante su estancia en Chile, donde había hecho amistad con otro vasco apellidado Gondra:

“Fue así como un día (…)  nos llegó una invitación para que concurriéramos a una fiesta familiar que daría en su casa. Aceptamos la invitación, con la idea de contactar con posibles compatriotas vascos.

El día señalado nos apersonamos en el domicilio del señor Gondra. A la llamada del timbre salió a recibirnos el matrimonio anfitrión quienes cordialmente nos invitaron a seguirlos hasta el comedor. Mas cuál no sería mi sorpresa que advierto sobre el frente del hall que dominaba la entrada, un gran cuadro del dictador Franco enmarcada su figura con un ancho lazo con los colores de la bicolor. Sin más, me di media vuelta y traté con paso natural, alejarme del lugar. Rápidamente me alcanzó el dueño de la casa, quien a la pregunta que me hiciera sobre tal  proceder le respondí: "Me resulta de todo punto imposible seguir delante viendo el cuadro de ese criminal que ha teñido de sangre nuestra patria. Inmediatamente y sin hesitación me contestó. "Lo retiro de inmediato y así  todos contentos". Así lo hizo, llegándonos al final de la sobremesa en coro improvisado de canciones vascas, finalizando la reunión con la entonación por parte de los presentes y con total aprobación del matrimonio (anfitrión)del Himno Nacional Vasco. ¿Quién me hubiera dicho que llegaríamos a ésto? De aquí en más  teníamos un adherente más, que como pequeña semilla resultó elemento positivo”.

Ese tal Gondra resultó ser un émulo vasco de Groucho Marx, con su frase: “Estos son mis principios. Si no les gusta… tengo otros”. Todo lo contrario de mi padre…