AMARGOS!!

Escrito por pachig 13-01-2013 en General. Comentarios (0)

Lacosa pudo haber empezado el viernes santo de 1811, en La Paz, actual capital deBolvia, en ese entonces llamada Alto Perú. Ese día, el ejército revolucionarioenviado desde Buenos Aires entró triunfalmente a la ciudad, con bombos,platillos y grandes festejos, lo cual desató la ira de la Iglesia Católica, parala cual ese era un día de recogimiento. El gobierno revolucionario del AltoPerú estaba a cargo de Juan José Castelli y Bernardo Monteagudo, dos denuestros más esclarecidos patriotas (juntos eran dinamita, escribió JavierGarín) que con estos festejos, sumados a otras actitudes poco simpáticas paralos clérigos, como prohibirles la explotación de los aborígenes, se ganaron suantipatía. Es que pocas instituciones son tan amargas como la Iglesia, con suCristo torturado y agonizante, su demonización del placer, su elogio del dolory el sacrificio, las culpas, los pecados y los castigos eternos.

Desdeentonces podemos encontrar en la historia argentina que los sectoresderechistas, conservadores y reaccionarios (entre ellos por supuesto laIglesia) no han mirado con buenos ojos los festejos populares.

Cuandobuscamos los peores ejemplos de algo, volvemos a caer en la sanguinariadictadura cívico-militar-clerical de 1976/83. Una de las primeras cosas quehizo la banda de delincuentes de Videla fue eliminar los feriados de carnaval.

Actualmente,en tiempos del Proyecto Nacional y Popular, se suceden, por el contrario, losfestejos y celebraciones populares. Cada acto del kirchnerismo es notable porla alegría que expresa la gente. Muy distintos a las furiosas concentracionesdel “rejunte contreras”, con su odio y virulencia característicos, como ocurrióen el famoso 8N.

Recientemente,un brindis desarrollado por el Ministerio de Justicia en la exEsma fue duramentecuestionado por permitirse hacer un festejo en un predio que había sidodestinado a la tortura y a la muerte. El gobierno, sin embargo, con elacompañamiento de los organismos de derechos humanos, había decidido desde unprincipio que ese lugar fuera resignificado para destinarlo a la vida, a laalegría, además de a la memoria. 

Másrecientemente aún, el concierto anti-k salió a criticar amargamente otrofestejo: el retorno de la Fragata Libertad. Argumentando que errores delgobierno habían posibilitado la retención de la nave insignia en Ghana, decíanque no había nada que festejar. Omitían sencillamente que más allá de loserrores, la clara, enérgica y valiente postura del gobierno había logrado untremendo triunfo sobre los fondos buitres que pretendían algo a todas lucesinjusto. Cómo no ibamos a festejar? La fragata había pasado de ser un símbolode la Armada de triste pasado a ser un símbolo de la dignidad y la soberaníanacional.

Quesigan otros con sus rencores y amarguras. Del otro lado, con convicciones, confirmeza, pero siempre en paz y con alegría, seguiremos trabajando por un paísmejor.